Diseño Centrado en las Personas e Innovación Abierta
Iniciativa Social: Diseño Centrado en las Personas e Innovación Abierta
En el diseño e implementación de proyectos sociales (“iniciativas”), las metodologías innovadoras buscan aumentar la eficacia y la adaptabilidad de las soluciones.
Un enfoque destacado es el diseño centrado en el ser humano, proveniente del design thinking, que coloca a los beneficiarios en el centro del proceso de innovación. Este método implica etapas iterativas de empatizar (entender profundamente las necesidades de la comunidad objetivo), idear en colaboración, prototipar soluciones a pequeña escala y probarlas, incorporando retroalimentación constante.
Por ejemplo, en una intervención para mejorar la empleabilidad juvenil, un equipo de diseño incluiría a jóvenes desempleados en la co-creación de un programa piloto (definiendo qué capacitaciones realmente necesitan, en qué formato, horarios, etc.), construiría un prototipo de taller o aplicación, lo probaría con un grupo reducido y luego ajustaría el modelo antes de escalar.
Estas prácticas, típicas de laboratorios de innovación social, fomentan la experimentación rápida, medible y escalable de soluciones en contexto. Los laboratorios de innovación actúan como espacios seguros para probar enfoques novedosos a problemas sociales complejos, reuniendo a actores de distintos sectores (sociedad civil, gobierno, academia, empresa) en dinámicas creativas. Según el PNUD, estos laboratorios ofrecen herramientas para encontrar “nuevas soluciones para enfrentar los desafíos del desarrollo de una manera rápida, eficiente y escalable, adaptada al contexto”
Un ejemplo concreto ocurrió en universidades españolas, donde laboratorios de innovación social sobre sostenibilidad alimentaria reunieron a estudiantes, personal y empresas de cafetería en talleres participativos para repensar la alimentación en campus. En tres talleres secuenciales, los participantes diagnosticaron la situación actual, idearon soluciones y prototiparon proyectos pilotos sostenibles para las universidades.
Este proceso colaborativo generó iniciativas realizables (como menús de kilómetro cero y reducción de residuos) alineadas con las expectativas de todos los implicados.
Además del diseño participativo, se adoptan metodologías provenientes del mundo ágil y la ciencia del comportamiento. La gestión ágil de proyectos (Agile/Scrum) se traslada al sector social para desarrollar intervenciones en ciclos cortos, con retroalimentación continua de los beneficiarios, permitiendo corregir el rumbo rápidamente. Esto contrasta con planificaciones rígidas tradicionales y aumenta la capacidad de respuesta ante cambios en el terreno.
Así, la innovación en iniciativas sociales consiste en diseñar con las personas, probar, aprender y ajustar continuamente, aprovechando la tecnología y la ciencia para maximizar el impacto social.
